La vuelta a Australia en autogiro

image001El CLUB DE ULTRALIGEROS GETAFE fiel a su tradición en este tipo de iniciativas ha completado con éxito la primera vuelta a Australia en Autogiro. El equipo lo conformábamos cuatro personas, Bernardino Rodriguez presidente del Club y piloto, Javier Diago piloto, Helios Martinez conductor y fotógrafo, y yo mismo Juan Torres también piloto. Participaron dos autogiros matrículas EC-ZGV y EC-FQ8.

Por Juan Torres

Este pequeño relato no pretende ser una crónica del viaje, tan solo son unas pinceladas que espero den una idea aproximada de lo que fue esta vuelta a Australia. En www.fjdiago.blogspot.com.es encontraréis un relato cronológico y pormenorizado del viaje y en http://www.panoramio.com/user/403113 más fotos.

La imagen de encabezamiento esta sacada de un archivo de Google Earth que refleja exactamente nuestro track. Este archivo es el mejor relato de nuestro viaje y lo remitiré junto con el artículo esperando que se le pueda hacer llegar a quien lo desee.

El día 14 de Julio de 2014 se cargaron en Camarenilla los dos autogiros y todo el material complementario en un contenedor que en la misma semana fue embarcado con destino a Australia. El día 9 de Septiembre, poco antes del comienzo de la primavera austral, emprendimos el vuelo con Fly Emirates esperando que los autogiros ya estuvieran allí. Pero entre el retraso y los problemas que surgieron con Aduanas, tuvimos cerca de 3 semanas para conocer Sídney a fondo. Os aseguro que es una de las ciudades más bonitas que conozco.

Empezamos nuestro viaje en Somersby, un aeródromo al norte de Sídney, dando la vuelta en sentido contrario a las agujas del reloj a razón de unos 500 kilómetros diarios. Después de unos días volando a través de un corredor militar, montañas, maravillosas playas kilométricas, y sortear alguna tormenta, al tercer día llegamos a Yeppoon donde nos encontramos con la primera sorpresa australiana, pues la pista estaba ocupada por un rebaño de vacas y al aterrizar nos dimos cuenta, demasiado tarde por desgracia para nuestras ruedas, de que además, estaba tapizada de boñigas.

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El cuarto día llegamos a Townsville, ciudad donde vive un familiar mío muy querido. Nos tomamos un día de descanso, con lo que pudimos preparar y replantear todos lo que teníamos planificado para afrontar con éxito la travesía por el norte.

El 6º día continuamos nuestra ruta y no volveríamos a encontrarnos con el equipo de tierra hasta pasados tres días. La parte Norte, ya a partir de Townsville, está peor comunicada y hace más calor, lo cual en pocos días nos obligaría a empezar las jornadas con la salida del sol y así evitar las horas centrales del día, las más duras. Fue en esta parte del viaje donde empezamos a hacer uso de las “roadhouse” (gasolinera+hotel+bar+tienda), establecimientos que al contar muchos de ellos con pista de aterrizaje, contribuyeron en gran medida al éxito de nuestro viaje. En esta parte del país, nuestros autogiros soportarían altas temperaturas, un fino polvo rojo que se incrusta hasta en el espíritu y para colmo un combustible de dudosa pureza.

Confundiéndolo con una “roadhouse”, un domingo aterrizamos en Newcastle Station como final de jornada, y para colmo el otro autogiro pinchó una rueda. La esposa del responsable de la explotación enseguida nos aclaró que aquello era un lugar privado y que por supuesto no era una “roadhouse”, pero a pesar de ser domingo y no disponer apenas de personal, nos ayudó a reparar el pinchazo con sus propias manos y nos dio alojamiento sin querer cobrarnos absolutamente nada. No tengo palabras para expresar nuestro agradecimiento ante una muestra de solidaridad tan desinteresada.

image005Aterrizamos en fincas enormes que las llaman “Stations” y también lo hicimos en un poblado aborigen en el cual estaba prohibido el alcohol.

Además, aterrizaríamos en aeropuertos totalmente asfaltados y con todos los servicios pero en los cuales habitualmente no encontrábamos absolutamente a nadie, solo una nota con un código para abrir la puerta y poder salir.

image006La parte Oeste, incluso en las cercanías del mar, continuó con unas condiciones similares a las del Norte, siendo aquí donde mi autogiro manifestó una pérdida de potencia fruto de los excesos a los que había estado sometido y que lo imposibilitaba para el vuelo. Ocurrió en Roeburne, donde tuvimos que quedarnos unos días hasta tenerlo operativo. Cambiamos el filtro de gasolina y las dos bombas lo cual nos permitió continuar el viaje, aunque a partir de ese momento elegiríamos aeródromos situados junto a la carretera. Esta sabia decisión nos llevó a un aeródromo que ya no existía, Barradale, con lo que nos vimos obligados a aterrizar en un hueco de la antigua pista.    ¡Por un momento pensé que mi esposa había dejado de rezar! Pero llegamos a Coral Bay, que como podéis ver en la foto, resultó ser un paraíso.

image007image008En Cervantes, 1500 Kms. después de nuestra reparación, decidimos acercarnos con el coche hasta Perth en busca de un mecánico que pudiera hacer una buena revisión a los dos autogiros. Y fue en el aeródromo de Serpentine donde Rob Felton con la amabilidad y hospitalidad a la que ya nos estábamos acostumbrando a ser recibidos, asumió el problema como propio y después de unas cuantas llamadas, nos localizó un mecánico especializado en motores Rotax, Jim Rogers, quien accedió a revisar los dos autogiros, en el Aeródromo de Bindoon. Era viernes, regresamos a Cervantes y por la tarde los llevamos hasta Bindoon, lugar en el que hay un buen número de autogiros y donde fuimos magníficamente recibidos. Eran las fiestas del pueblo y a pesar de ello, se pasó todo el fin de semana trabajando. Por fin, no encontrábamos un australiano amable, no. No era un australiano amable era un inglés amable que además había visitado mi tierra, Ibiza. Que sirva la foto como reconocimiento a su trabajo bien hecho.

image009Estuvimos 3 días parados pero los autogiros quedaron en perfecto estado y con el descanso, nosotros también. Además, tuvimos la oportunidad de asistir a un rodeo australiano que se celebraba con motivo de las fiestas del pueblo. A partir de ahí y hasta el final del viaje estuvimos volando para escapar de las tormentas, intentando no mojarnos aunque no siempre lo conseguíamos.

 

image010image011A través de interminables campos de cereal entramos en Australia Meridional y llegamos a Wudinna donde nos encontramos con un español, Txema, que hacia la travesia de Perth a Sidney en bici. Compartimos con él un rato de animada tertulia.

Continuando nuestra ruta, entramos en el estado de Victoria, donde su maravilloso paisaje me recordó mucho el del norte de España. Como la meteo no nos permitió cruzar hasta Tasmania, solicitamos permiso para aterrizar en Tyabb y así, desde allí, visitar la bonita ciudad de Melbourne, donde pasaríamos uno de los mejores días de nuestro viaje. Nos sorprendió el hecho de que, en esta ciudad, un día al año tiene lugar una carrera de caballos que paraliza todo el país.

Ya en la costa este, entramos en Nueva Gales del Sur en una corta y lluviosa etapa que nos llevó de Mallacoota a Merimbula, donde nada más vernos aterrizar, el mecánico del aeródromo, Rex Koerbin, nos abrió el hangar para que nos resguardáramos de la lluvia. ¡Suma y sigue con la amabilidad y hospitalidad australiana!

image014En la última jornada tuvimos el privilegio de ver un par de ballenas, a las que di una pasada a unos pocos metros de altura poco antes de entrar en una zona militar en la que tuvimos que seguir las instrucciones del controlador. Este, se despidió de nosotros con un “adiós”. Después de repostar en Wollongong emprendimos la última etapa por el corredor costero de Sidney, aterrizando en Somersby el día 27 de Octubre

En los dos siguientes días lo preparamos todo y el viernes 30 de octubre lo cargamos en un contenedor con destino a España.

image015Nosotros el día 5 de noviembre cogimos nuestro vuelo a Madrid, después de haber volado 12401 Kms en 25 días y habiendo aterrizado en 56 pistas y 1 hueco.

Ha habido una conjunción de factores que han contribuido a la consecución de nuestro objetivo. Entre los cuales destacaría:

  • La elección de la época del año… ¿Me pregunto cómo deben ser las malas épocas?
  • El ir preparados para el auto-repostaje en las etapas intermedias.
  • El ir acompañados por un equipo de tierra.
  • La escrupulosa preparación del proyecto y la selección de los repuestos.
  • Los rezos de mi esposa. Que conste que le prometí que iría en primer lugar.

También resultó ser muy estimulante la gran cantidad de personas que iban siguiendo nuestro viaje a través del blog, participando de nuestras alegrías y nuestros sinsabores y celebrando cada avance en la ruta, por pequeño que fuera.

Es sumamente difícil sintetizar en un par de páginas toda la vastedad del continente australiano en el cual lo que sobresale es la inmensidad de todo, bosques, playas, fincas y como no, también de los aeródromos. En este punto había un simpático signo diferenciador que nos permitió dividir Australia en dos grandes partes: la de aeródromos con boñigas y la de aeródromos sin boñigas. Bromas aparte, destacaría como piloto lo bien cuidados que están la mayoría de aeródromos, tanto públicos como privados y la calidad de las instalaciones, y como persona destacaría la calidad humana de los australianos, ¡excepcional!

Para terminar quiero expresar nuestro agradecimiento a todas las personas que nos ayudaron y apoyaron, y muy especialmente a Magni Gyro de Italia y a Aviasport de España que nos prestaron desinteresadamente los repuestos que les solicitamos y a Angel Malagón que via “Whatsapp” nos fue asesorando para resolver el problema de potencia que sufrió mi motor. Para evitar malas interpretaciones, he de decir que se ha remitido a Australia un artículo parecido a éste, en el cual manifestamos nuestro agradecimiento a todas aquellas otras personas que nos ayudaron a lo largo de nuestro viaje.

BUENOS Y FELICES VUELOS A TODOS!

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