Gordillo sobrevuela con éxito el Polo Sur

20161124_02_sobrevuelo_polo_sur_gordillo_p20161124_01_sobrevuelo_polo_sur_gordillo_pMichel Gordillo ha completado la etapa más importante y arriesgada de la segunda fase de su vuelta al mundo a través de los polos, al sobrevolar el Polo Sur a mediados de este mes. Su meta, completar la vuelta al mundo por los polos realizando al mismo tiempo un estudio sobre la concentración de carbón negro en la atmósfera, el proyecto Sky Polaris.

Desde que salió de Cuatro Vientos, camino del Hemisferio Sur, el 1 de octubre en su avión de construcción amateur Van’s RV-8, ha cruzado el mar Mediterráneo, el continente africano, el océano Índico, el continente australiano y ha despegado desde la isla de Tasmania para atravesar el océano, y posteriormente el continente antártico hasta llegar a Sudamérica.

El piloto Michel Gordillo en su periplo hacia el polo sur, ha aterrizado en Menorca, Malta, Marsa Matrouh (Egipto), Jartum (Sudan), Malendi (Kenia), Islas Seychelles, Islas Maldivas, Islas Coco, Port Hedland (Australia), Ayers Rock (Australia), Mildura (Australia) y Hobart Cambridge (Tasmania). Desde ahí hasta la base italiana Mario Zucchelli (Antártida), el punto de salida para sobrevolar el Polo Sur el 9 de octubre, para llegar a la base argentina Marambio (Antártida), su destino para la etapa polar. Este vuelo es ya en si un record por sí solo, al ser el más largo de forma ininterrumpida sobre el continente helado y en un avión monomotor.

Después partió hacia Ushuaia en Argentina, para ascender hacia el norte por el país, con escalas en Comodoro Rivadavia, Buenos Aires y las cascadas de Iguazú. Y hace un par de días llegó ya a la ciudad de Curitiba, su primera escala en Brasil.

Durante la segunda etapa desde Kenia, Michel ha sobrevolado el océano Índico, el Antártico y el Paso de Drake, hasta llegar a Ushuaia. Los vuelos sobre el mar son los más arriesgados en caso de accidente, ya que la búsqueda de la persona se complica debido a la deriva que le produce las corrientes y el viento.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Tanto Michel como el avión han estado sometidos a grandes cambios de temperatura, pasando de los 45ºC en África hasta los -31ºC en la Antártida. En Maldivas le realizaron una exhaustiva revisión al avión con la ayuda del personal de la escuela de vuelo del país. En Tasmania repitió la revisión a la aeronave, y se preparó para alcanzar la base italiana Mario Zucchelli, su punto inicial para realizar el sobrevuelo del Polo Sur y aterrizar en la base argentina, Marambio.

En el vuelo sobre el continente antártico tuvo que asumir la negativa de apoyo de la empresa norteamericana Antartic Logistics & Expeditions (que opera la pista Union Glacier con el código OACI SCGC) y de la británica British Antartic Survey (que gestiona la Base Rothera, código EGAR), no facilitándole un posible aterrizaje para repostar si lo hubiese necesitado. Al final, los vientos favorables ayudaron a alcanzar su objetivo, la Base Marambio… “tierra amiga”. Tras aterrizar en la pista volcánica de Marambio, donde solo pudo descansar una noche, ya que al día siguiente y ante la perspectiva de que empeorara la meteorología, dio el salto a Ushuaia, ya en el Continente americano.

Michel ha tenido que recurrir a todos sus conocimientos aeronáuticos y su capacidad para resolver problemas, dando lo mejor de sí mismo, para poder realizar los complicados vuelos a través de todas estas etapas. Además a lo largo de todo su periplo, Michel ha ido midiendo las concentraciones de carbono negro atmosférico (hollín) en estas zonas remotas con el aethalómetro instalado en el avión. Todos estos datos medidos se han ido enviando con regularidad a la Universidad de Granada, donde ahora están siendo procesados en espera de conclusiones.

Una vez atraviese Brasil, y desde la ciudad de Natal (donde completará técnicamente la vuelta al mundo a través de los polos) cruzará nuevamente el Océano Atlántico hasta Cabo Verde, Islas Canarias, Málaga, llegando a Madrid a mediados del próximo mes de diciembre.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Acerca del proyecto científico SkyPolaris

El Instituto Interuniversitario de Investigación del Sistema Tierra en Andalucía y la Universidad de Granada, en colaboración con la firma Aerosol d.o.o., da soporte científico al vuelo que Michel Gordillo está haciendo alrededor del planeta en un avión ligero. El avión irá equipado con un mini-aethalómetro (A33-avio), capaz de medir en vuelo la concentración de hollín. Este dispositivo permite distinguir las fuentes del hollín, discriminando si se originó en la quema de combustibles fósiles o de biomasa. El vuelo permitirá monitorizar el hollín en lugares remotos, y sobrevolará ambos polos en un intento de alcanzar un mejor conocimiento sobre este agente del calentamiento global.

El avión elegido para servir de plataforma científica es un avión Van’s RV-8 construido por el propio piloto, y especialmente adaptado para este proyecto. Ha sido optimizado para ser eficiente y ecológico, y permitirá alcanzar los lugares más remotos del planeta gracias a su autonomía de 26 horas, y alcance de 6.250 Km. Además, está dotado de todos los equipos necesarios para el vuelo y la navegación, así como para la supervivencia marítima y polar.

De acuerdo a los resultados científicos, el Calentamiento Global que experimenta el planeta desde el inicio de la era industrial está originado en la actividad humana. En especial los gases de efecto invernadero, entre los que destaca el dióxido de carbono, que producen un calentamiento paulatino, parcialmente contrarrestado por las emisiones de pequeñas partículas que componen el denominado aerosol atmosférico. Estas partículas, que son emitidas por la naturaleza pero también por la actividad humana, reflejan la radiación solar hacia el espacio y compensan parcialmente el aumento del efecto invernadero. No obstante entre las emisiones de partículas antropogénicas se incluye el hollín, también denominado carbono negro, producido en procesos de combustión incompleta, que absorbe intensamente la radiación solar y produce un efecto de calentamiento atmosférico.

De este modo este aerosol antropogénico suma su efecto de calentamiento planetario al de los gases de efecto invernadero. Las investigaciones científicas lo señalan como el segundo componente atmosférico más importante en el calentamiento global, con una contribución que puede alcanzar entre el 20 y el 40%, con una gran heterogeneidad espacial. Este aerosol puede transportarse a grandes distancias dado su carácter inerte, produciendo sus efectos de calentamiento muy lejos de su lugar de emisión.  Las zonas polares son especialmente vulnerables a los efectos del hollín, ya que su deposición sobre las superficies cubiertas de hielo y nieve oscurece estas superficies altamente reflectantes, contribuyendo a un aumento de la absorción solar, su mayor calentamiento, y de este modo a la fusión de las mismas.

Acerca de Miguel Angel Gordillo

Miguel Ángel Gordillo, que nació en Camerún en 1956, se interesó por la aviación con apenas siete años de la mano de Le modèle reduit d’avion: una revista de aeromodelismo que descubrió mientras vivía con sus padres en Camerún. Su padre se llamaba Joaquín y había llegado a África de la mano de las milicias coloniales, que lo destinaron en 1945 a Guinea Ecuatorial. Al terminar el servicio militar, se mudó a Camerún.

Camerún era todavía una colonia francesa pero todo estaba a punto de cambiar. La independencia disparó la violencia contra los blancos y la familia se mudó primero a Cannes y luego a Madrid. El primer avión en el que voló Gordillo fue uno de Iberia: de Malabo a Madrid para hacer la primera comunión. Unos años después, se subió a una avioneta en un aeródromo, y empezó a frecuentar la escuela de aeromodelismo y las exhibiciones de la patrulla acrobática, donde le fue llegando la pasión por volar.

Se graduó como piloto militar en 1979. Durante siete años voló en la patrulla marítima del Ejército del Aire (P-3 Orión), y concluyó su servicio con unos meses en el llamado “Escuadrón del Rey”, donde volaba el Falcon 20, transportando ministros del gobierno y miembros de la Casa Real.

A Gordillo le tocó elegir entre ascender en el escalafón del Ejército del Aire, dejando de volar, o aceptar un empleo en Iberia. Optó por la segunda opción porque le permitía seguir volando, renunciando así a la carrera militar. Gordillo hizo vuelos comerciales de corto y largo recorrido.

En 1998 inició su primera aventura “Vuelo hacia el Amanecer” para realizar un viaje a través de Europa y Asia para alcanzar Norteamérica. El viaje terminó en Oshkosh (EEUU) en la feria más importante de la aviación amateur y experimental. En este viaje recorrió 29.720 km en 222:04 horas (53 días) con un Kitfox IV. Y su siguiente aventura fue su primera vuelta al mundo en 2001, con el patrocinio de Iberia y apoyo del Ejército del Aire, con el objetivo de conmemorar el 75 aniversario de los grandes vuelos de la Aviación Española. En este viaje recorrió 38.412 km en 171:51 horas de vuelo (44 días), a los mandos de un MCR01. Este viaje ya supuso el récord de una vuelta al globo en un avión monomotor, y con solo 6,6 metros de envergadura.

En el año 2006 por desavenencias con la compañía termina su carrera como piloto comercial, jubilándose a los 58 años de edad. Y fue en esos años cuando inició la construcción de su tercer avión experimental, el actual Van’s RV-8, pensando ya en esta segunda vuelta al mundo, esta vez atravesando los polos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

16 − ocho =