Metar y Taf, dos valiosos aliados

Los Tafs permiten prever a corto y medio plazo los cambios en el estado del tiempo.

Los Tafs permiten prever a corto y medio plazo los cambios en el estado del tiempo.

Muchas situaciones conflictivas a bordo –que en ocasiones pueden llegar a convertirse en catastróficas- tienen su origen en una errónea interpretación de la situación meteorológica, ya sea en origen o en destino, y de su previsible evolución.

Uno de los mejores modos para paliar estas situaciones lo constituye la correcta interpretación de los partes aeronáuticos que los diferentes servicios meteorológicos ponen a disposición de los pilotos. Entre ellos los Metar y los Taf, dos valiosos aliados a menudo mal conocidos y peor interpretados.

Texto y fotografías: Jordi Mateu

Hoy vamos a profundizar en estos dos informes meteorológicos, el Metar y el Taf.
Los meses invernales, generalmente con situaciones meteorológicas complicadas, se prestan especialmente a abordar el tema que hoy nos ocupa en esta sección. Vale la pena conocer para que sirve la enorme cantidad de información que los servicios meteorológicos ponen a disposición de la aviación y sus pilotos. Mapas significativos, mapas previstos, y sobretodo metars y tafors, proporcionan valiosas informaciones a la hora de determinar con qué nos vamos a encontrar allá arriba, e incluso si resulta prudente o aconsejable emprender o no el vuelo.

Metars y Tafs se pueden obtener en Internet con suma facilidad.

Metars y Tafs se pueden obtener en Internet con suma facilidad.

El Metar

METAR es la denominación que se da a la clave correspondiente a un informe meteorológico de aeródromo. Es decir, proporciona información sobre el estado actual de la meteorología en un determinado aeropuerto o campo de vuelos. Sólo eso; pero ni más ni menos que eso.

Saber interpretar correctamente la información que nos ofrece el Metar del aeropuerto de origen y/o destino es fundamental. Complementarlo siempre que sea posible con la observación directa no siempre resulta fácil, aunque si muy aconsejable. Quien escribe estas líneas ha vivido algún que otro episodio en el que una correcta interpretación del estado del cielo unida a una valoración minuciosa de las informaciones facilitadas por los partes meteorológicos le hubiera ahorrado un buen susto, de modo que la corroboración del parte con una inspección ocular en el aeródromo de partida me parece del todo recomendable.

Claves para la interpretación de un Metar.

Claves para la interpretación de un Metar.

Siguiendo con los informes Metar, es importante saber que éstos se difunden a intervalos de una hora o media hora. Lógicamente, tomaremos en consideración el más reciente. Las principales y valiosas informaciones que nos proporcionará son: dirección e intensidad del viento, visibilidad horizontal, techos y nubosidad, temperatura y punto de rocío expresados en grados centígrados, y presión atmosférica indicada en forma de QNH.

¿En que nos puede ayudar la correcta interpretación de la clave Metar? En mucho. Veamos: A la hora de despegar o aterrizar en un lugar es fundamental conocer cual es la situación meteorológica en que se encuentra el aeropuerto en ese preciso instante. A partir de la información facilitada sobre intensidad y dirección del viento extraemos las componentes de viento en cara y/o cruzado, además de determinar la pista en servicio, si es que partimos de un campo sin control ATC.

Viento en altura. La observación directa permite a menudo verificar los datos obtenidos por otras vías.

Viento en altura. La observación directa permite a menudo verificar los datos obtenidos por otras vías.

De la visibilidad existente podremos determinar bajo que reglas (VFR o IR) se podría llevar a cabo el aterrizaje o del despegue, mientras que de la situación y características de la nubosidad podemos determinar si puede haber o no inversión térmica o si la capa de nubes está lo suficientemente alta o fragmentada para permitir el vuelo visual o no.

De las temperaturas, por un lado extraemos la información necesaria y vinculante para las performances de nuestro avión, y junto con la temperatura de rocío, podemos prever si existe riesgo de formación de nieblas o cuál será el punto en el que presumiblemente podremos comenzar a encontrarnos con capas de nubes. Por último, conocer el QNH del momento en el campo nos permite –a falta de un servicio ATC que nos proporcione ese dato a la hora de solicitar permiso para rodar- conocer cual es la presión atmosférica para calar el altímetro, y también nos proporciona un dato necesario para realizar las necesarias correcciones de performances.

La consulta de los mapas significativos complementa la información obtenida en Metars y Tafs.

La consulta de los mapas significativos complementa la información obtenida en Metars y Tafs.

El TAF

El Taf resulta algo más complejo, puesto que su información se refiere a la evolución del tiempo. La definición, tal y como la ofrece la AEMET es la siguiente: Descripción completa de las condiciones meteorológicas predominantes esperadas en el aeródromo durante todo el período de pronóstico, incluidos los cambios considerados de importancia para las operaciones de las aeronaves. El período del pronóstico abarca 9 horas (TAF corto), ó 24 horas ó 30 horas (TAF largo).

La definición resulta diáfana. Tenemos una previsión, pero como todas las previsiones, puede cumplirse…o no. De ello se desprende que las dos claves fundamentales que debemos interpretar correctamente son TEMPO y BECMG. La información que nos proporcionan es muy valiosa, en tanto que nos advierten de posibles cambios, pero requieren de una lectura detallada y de un análisis profundo para extraer todo su beneficio.

Los fenómenos severos, como los tornados, resultan impredecibles.

Los fenómenos severos, como los tornados, resultan impredecibles.

BECMG, acrónimo del vocablo becoming (convertirse, volverse, evolucionar), se utiliza para describir cambios esperados de las condiciones meteorológicas que alcancen o rebasen determinados valores a un ritmo regular o irregular. TEMPO, como su nombre indica, se utiliza para describir fluctuaciones temporales pronosticadas de aquellas condiciones meteorológicas que alcancen o rebasen determinados valores especificados y que duren menos de una hora en cada caso y, en su conjunto, menos de la mitad del período del pronóstico durante el cual se espera que ocurran las fluctuaciones.

Los grupos BECMG indican un cambio regular o irregular de las condiciones meteorológicas pronosticadas en un momento no especificado comprendido en el período señalado (GG a GeGe). Este período no excederá, por lo general, de dos horas, pero nunca será superior a cuatro horas.

Los grupos TEMPO indican fluctuaciones temporales en las condiciones meteorológicas pronosticadas que pueden acaecer en cualquier momento durante el período GG a GeGe.

El Metar permite conocer el tipo de nubes y la altitud a que las encontraremos.

El Metar permite conocer el tipo de nubes y la altitud a que las encontraremos.

Es fundamental comprender y asimilar la información que se obtiene de Metars y Tafors. Familiarizarse con su información nos ayudará a tener vuelos más placenteros y más seguros. Para ello, la AEMET dispone en la web de documentos muy útiles para mejorar en la comprensión de las claves y de los conceptos que contienen:

http://www.aemet.es/documentos/es/conocermas/aeronautica/AU-GUI-0102.pdf

Por último, la web del Autoservicio Meteorológico Aeronáutico (AMA) nos proporciona una ayuda inestimable a la hora de preparar el vuelo, y con la comodidad de poder hacerlo desde casa y antes de desplazarnos al campo de vuelos: http://ama.aemet.es/

¡Felices y seguros vuelos a todos!

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