Electronic Flight Bags

Bolsa de vuelo electrónica instalada en una cabina de mandos. Crédito: Esterline CMC Electronics

Bolsa de vuelo electrónica instalada en una cabina de mandos. Crédito: Esterline CMC Electronics

Como viene continuamente sucediendo con muchos sistemas digitales de aviónica, las bolsas de vuelo electrónicas han dejado de ser algo elitista y exclusivo de los grandes aviones para pasar a ser un elemento que se va introduciendo a un ritmo acelerado dentro de la aviación general.

Texto y fotografías: Raúl José Martín Palma

Pantalla principal de una EFB de Clase 3. Crédito: Esterline CMC Electronics.

Pantalla principal de una EFB de Clase 3. Crédito: Esterline CMC Electronics.

Una Electronic Flight Bag (EFB), que podríamos traducir literalmente como bolsa de vuelo electrónica, hace referencia de forma quizás algo confusa a un dispositivo electrónico de gestión de la información que ayuda a que la tripulación de vuelo realice sus tareas más eficientemente. Se trata de una plataforma de computación de propósito general diseñada para reducir, o simplemente reemplazar, el material impreso de referencia que a menudo lleva el piloto en su bolsa de vuelo. Aquí se incluye por ejemplo el manual de operación del avión (Pilot’s Operating Handbook), las cartas de navegación y de aproximación, planos de aeropuertos y aeródromos, procedimientos, etc. Opcionalmente, una EFB puede tener instaladas aplicaciones específicas de software dirigidas a automatizar otras funciones normalmente realizadas de forma manual, tales como cálculos de performances de despegue, consumos de combustible, etc. Por tanto, las bolsas de vuelo electrónicas pueden mostrar una gran variedad de parámetros de vuelo o realizar cálculos básicos, incluyendo los datos de rendimiento y los cálculos de autonomía. Tradicionalmente, muchas de estas funciones se vienen realizando de forma manual sobre papel.

Como se ha señalado en el párrafo anterior, las Electronic Flight Bags toman su nombre de la tradicional bolsa de vuelo del piloto, que suele contener los documentos necesarios para llevar a cabo el vuelo programado. Puesto que suelen llevarse a bordo diversos manuales, esto hace que la bolsa de vuelo sea relativamente pesada y muchas veces poco manejable. Por tanto, la bolsa de vuelo electrónica, aunque por su nombre parece hacer referencia al continente, se refiere al contenido. Es decir, la EFB es una sustitución en formato digital de los documentos que se llevan en la cabina. En términos de peso, se reemplaza el correspondiente a todos los manuales por el de un ordenador portátil, que es una fracción del peso y del volumen de las publicaciones impresas.

EFB a bordo de un avión comercial de transporte de pasajeros. Crédito: Esterline CMC Electronics.

EFB a bordo de un avión comercial de transporte de pasajeros. Crédito: Esterline CMC Electronics.

Meteorología en ruta. Crédito: Esterline CMC Electronics.

Meteorología en ruta. Crédito: Esterline CMC Electronics.

Generalidades y ventajas

Se dan otras numerosas ventajas asociadas a la utilización de una bolsa de vuelo electrónica, aunque los beneficios específicos varían en función del tamaño de la operación, el tipo de aplicaciones que se utilizan, la gestión de contenidos y el sistema de distribución, así como de la clase de aplicaciones implementadas. Algunos de los beneficios más habituales son, además del ahorro de peso y espacio dada por la sustitución de la bolsa de vuelo tradicional (especialmente importante en la aviación ligera), un coste menor y una mayor eficiencia reduciendo o eliminando los procesos basados en papel. También la utilización de EFBs suele redundar en una mayor seguridad y la disminución de la carga de trabajo del piloto, al tener toda la documentación en un mismo dispositivo y poder realizarse la mayoría de los cálculos de forma automática.

Existen asimismo variantes militarizadas, con funcionalidades tales como el almacenamiento seguro de datos, iluminación compatible con los sistemas de visión nocturna, mayor resistencia frente a condiciones duras de trabajo y otras aplicaciones militares específicas.

Algo de historia

Las primeras bolsas de vuelo electrónicas fueron creadas por algunas líneas aéreas para su utilización en la aviación comercial de transporte de pasajeros y mercancías. Así, en lugar de llenar cada cabina de mando con una colección de cartas de navegación y aproximación (en formato papel), diversos manuales de operaciones y calculadoras de parámetros varios de vuelo, todos los cuales debían ser sometidos a revisiones periódicas, empresas de transporte tales como FedEx y Lufthansa diseñaron en la década de 1990 su propio software para ordenadores portátiles de forma que pudiesen contener toda la información crítica de vuelo.

En poco tiempo, los departamentos de las compañías vuelos de negocios se dieron cuenta de los beneficios dados por la utilización de las bolsas de vuelo electrónicas y desarrollaron sus propias versiones utilizando numerosas y relativamente baratas computadoras de tipo tableta. En la actualidad, la tecnología ha evolucionado enormemente con una notable reducción de precios, llegando las bolsas de vuelo electrónicas a ser cada vez más comunes entre propietarios y pilotos de aeronaves ligeras. De esta forma, a la hora de escoger la EFB adecuada puede elegirse entre una amplia variedad de hardware y software. Lo mejor de todo es que las prestaciones que proporcionan las bolsas de vuelo electrónicas van mucho más allá de una simple sustitución de todo el papel en la cabina de mandos.

Bolsa de vuelo electrónica utilizando un popular sistema operativo. Crédito: SAT-WAY.

Bolsa de vuelo electrónica utilizando un popular sistema operativo. Crédito: SAT-WAY.

Funcionalidades y precios

Como se ha señalado anteriormente, las bolsas de vuelo electrónicas existentes en la actualidad ofrecen muchas más funcionalidades que la simple sustitución de todos los elementos de papel en la cabina de mandos. En este sentido, las EFBs pueden proporcionar cartas de navegación geo-referenciadas y cartas de aproximación que muestran la posición del avión, meteorología en tiempo real, el tráfico y la superficie del terreno, visión sintética basada en GPS (ver Avión & Piloto números 18, 19 y 20), y hasta “autopista en el cielo” en tres dimensiones (ver Avión & Piloto número 21). Además, puesto que las bolsas de vuelo electrónicas utilizan dispositivos electrónicos comerciales no diseñados específicamente para la aviación, los precios de las EFBs han caído drásticamente en los últimos tiempos. Así, algunas suscripciones a cartas de navegación están por debajo de los 100 € anuales y algunas de las mejores unidades pueden adquirirse por alrededor de 5.000 €.

Para ciertas aplicaciones es necesario utilizar sistemas homologados. Por ejemplo, la Federal Aviation Administration (FAA) de EE.UU. requiere que las bolsas de vuelo electrónicas utilizadas en la aviación comercial de transporte estén construidas de forma que soporten rápidas despresurizaciones y temperaturas extremas. Estos dispositivos son prohibitivamente caros para los estándares en la aviación general y con frecuencia superan los 30.000 € la unidad.

Pero los potenciales compradores y usuarios de bolsas electrónicas de vuelo también deben saber que estos dispositivos constituyen uno de los productos de más rápida evolución dentro de un mercado de sistemas de aviónica ya bastante poblado. En este sentido, tanto los precios como los productos y las empresas que los suministran pueden cambiar sin previo aviso. Por otra parte, muchas de las bolsas de vuelo electrónicas utilizan sistemas operativos muy extendidos en el mercado aunque no diseñados específicamente para la aviación, por lo que pueden en ocasiones “colgarse”. Adicionalmente, ciertas altitudes a las que operan aeronaves de la aviación general sin presurizar pueden causar problemas en los discos duros llevando a potenciales pérdidas de datos o incluso a fallos totales del sistema.

Las EFBs reducen la carga de trabajo y nos permiten centrarnos en las tareas de pilotaje … y disfrutar de bonitas vistas. Crédito: Cirrus Design Corporation.

Las EFBs reducen la carga de trabajo y nos permiten centrarnos en las tareas de pilotaje … y disfrutar de bonitas vistas. Crédito: Cirrus Design Corporation.

 Tipología

La instrumentación digital ha evolucionado tan rápidamente, y los términos que se utilizan para describir sus características son a menudo tan vagos, que la definición de estos sistemas electrónicos y sus capacidades puede ser un tema bastante controvertido. La FAA intervino en el caso de las bolsas de vuelo electrónicas publicando una guía para la certificación y el uso de estos dispositivos en el año 2003, prácticamente una década después de que los operadores comerciales comenzaran a utilizar de forma generalizada las EFBs.

Así, la FAA define a grandes rasgos tres tipos de bolsas de vuelo electrónicas:

  • Una EFB de “Clase 1” es un sistema informático comercial dirigido al gran público (es decir, puede ser adquirido en cualquier tienda de dispositivos electrónicos) que puede ser conectada a una fuente de alimentación de la aeronave, pero que no va montada en la cabina de vuelo.
  • Las EFBs de “Clase 2” son computadoras portátiles, que pueden estar basadas en dispositivos electrónicos de consumo, conectadas a una fuente de alimentación de la aeronave y montadas en la cabina de mando.
  • Finalmente, en el caso de una EFB de “Clase 3” se trata de un equipo instalado en la aeronave y que requiere el correspondiente certificado de aeronavegabilidad. Estas bolsas de vuelo electrónicas deben ser capaces de ejecutar algún tipo de software que muestre un mapa en movimiento sobre el que se presente la posición de la propia aeronave en el que la EFB viaja.

Características tales como los mapas móviles basados en información obtenida mediante un sistema de posicionamiento global, planos de aeropuertos y meteorología por satélite, que solían estar limitadas de bolsas electrónicas de vuelo de Clase 3, están siendo paulatinamente introducidas en modelos de las Clases 1 y 2 de menor costo. Nuevas características como la visión sintética basada en información GPS que no estaban disponibles en el año 2003 se están volviendo cada vez más comunes en toda la gama de bolsas de vuelo electrónicas. Y un navegador GPS con cartas de aproximación actualizadas, como los ofrecidos por diversos fabricantes, puede ser considerado una bolsa de vuelo electrónica de Clase 1 si está siendo apoyado en la rodilla del piloto, o una bolsa de vuelo electrónica de Clase 2 si está montado en el panel de mandos.

La FAA ha aprobado una nueva normativa sobre bolsas de vuelo electrónicas justo antes del verano (el 1 de junio de 2012 para ser más precisos), en la que se define con mayor exactitud la separación entre EFBs de Clase 1 (sin uso en las fases críticas del vuelo y sin conexión a la aeronave) y de Clase 2 (instalación fija, uso durante todo el vuelo y dispositivo de sólo lectura de la aviónica). Adicionalmente, han dejado muy claro en el reglamento que las bolsas de vuelo electrónicas deben ser legibles bajo cualquier nivel de exposición a la luz solar.

Por su parte, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) ha anunciado un borrador de reglamento para bolsas de vuelo electrónicas con medidas similares e incluso más restrictivas que las adoptadas por la FAA y que previsiblemente se publicará antes de finales de este año.

Algunas EFBs están basadas en dispositivos de la electrónica de consumo bien conocidos, como ésta presentada el pasado julio durante el Farnborough International Airshow 2012. Crédito: Airbus

Algunas EFBs están basadas en dispositivos de la electrónica de consumo bien conocidos, como ésta presentada el pasado julio durante el Farnborough International Airshow 2012. Crédito: Airbus

 Guerra comercial

Las EFBs permiten reducir significativamente la cantidad de papeles en la cabina de mando. Crédito: SAT-WAY.

Las EFBs permiten reducir significativamente la cantidad de papeles en la cabina de mando. Crédito: SAT-WAY.

También desde hace unos años hay una guerra no declarada entre los fabricantes de bolsas de vuelo electrónicas y las tradicionales empresas de sistemas de aviónica. Algunas de las más conocidas firmas de aviónica están comercializando sus nuevos productos portátiles de navegación bajo la categoría de bolsas de vuelo electrónicas, haciendo notar que contienen de forma integrada tanto cartas de navegación como de aproximación actualizables. Y, al mismo tiempo, los fabricantes de bolsas de vuelo electrónicas están ofreciendo como nuevas características de sus sistemas funcionalidades entre las que se incluyen mapas móviles, tráfico circundante, terreno y visión sintética. Estas funcionalidades eran hasta hace poco del dominio exclusivo de los tradicionales fabricantes de aviónica.

Independientemente de todo esto, y a pesar de sus divergentes puntos de partida, las empresas fabricantes de sistemas de aviónica digital y de bolsas electrónicas de vuelo están convergiendo sobre un mismo objetivo: permitir a los pilotos de la aviación general, ya sea volando en visual o instrumental, comprobar la meteorología, TAFs, NOTAMS y restricciones temporales de vuelo, rellenar planes de vuelo electrónicamente, cargar toda esa información en sus productos de aviónica digital y volar a los destinos finales (o alternativos) con ordenadores portátiles que proporcionan datos esenciales a lo largo del vuelo.

Agradecimientos: Esterline CMC Electronics, Fisac Aviation, SAT-WAY.

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