Ventajas y desventajas de la motorización diésel

Instalación del motor UL350iS, que puede utilizar Avgas o Mogas 98, en una Zenith CH 650. Crédito: Zenith Aircraft Company.

Instalación del motor UL350iS, que puede utilizar Avgas o Mogas 98, en una Zenith CH 650. Crédito: Zenith Aircraft Company.

Con este artículo pretendemos dar una visión de las ventajas y desventajas asociadas a la utilización de los dos tipos de motorización de pistón más comunes en la aviación ligera.

Por Raúl José Martín Palma

Hemos tratado en los anteriores artículos diversos aspectos relativos a los motores diésel dentro de la aviación ligera. Por una parte, dimos unas pinceladas sobre su situación actual y lo que cabe esperar en el futuro. Por otra, analizamos las características de los combustibles que pueden ser usados por estos motores. Por tanto, es un buen momento para ofrecer a grandes rasgos una visión general de las más notables ventajas y los inconvenientes asociados a la elección de un tipo u otro de motorización.

Motor turbodiésel de 105 hp montado en un STOL CH 701. Crédito: Zenith Aircraft Company.

Motor turbodiésel de 105 hp montado en un STOL CH 701. Crédito: Zenith Aircraft Company.

Ventajas

En primer lugar, los motores diésel, debido a su principio de funcionamiento, poseen una relación de compresión más alta que tiene como consecuencia una mayor eficiencia. Por tanto, el alcance de las aeronaves equipadas con estos motores aumenta y, adicionalmente, en vuelos de mayor duración la carga útil puede mejorar también.

Por otra parte, en términos generales las motorizaciones diésel suelen presentar un menor consumo de combustible. De hecho, dicho consumo suele ser un 30% más bajo que los motores que usan Avgas. Esto, combinado con el menor precio del combustible Jet A, lleva a unos menores costos de operación. Y especialmente en Europa, ya que el combustible Avgas 100LL, que según la normativa puede contener hasta un máximo de 0.56 gramos de plomo por litro, está fuertemente gravado con el objetivo de limitar su utilización por consideraciones medioambientales.

Prototipo de motor turbodiésel para aviación. Crédito: Zenith Aircraft Company.

Prototipo de motor turbodiésel para aviación. Crédito: Zenith Aircraft Company.

Además, sobre el papel las motorizaciones diésel suelen poseer una mayor fiabilidad. A pesar de que los motores diésel necesitan una bomba de combustible de alta presión, éstas suelen presentar menos problemas que los sistemas tradicionalmente asociados a los motores con bujías.

Desde el punto de vista de su manejo por parte del piloto, los motores diésel suelen ser más fáciles de gestionar puesto que no se tienen mandos separados para los gases y la mezcla. Por tanto se evitan los problemas potenciales que pueden darse por un incorrecto ajuste de estos mandos, como son la detonación y la preignición.

Si nos fijamos en la seguridad, la utilización de plantas de potencia diésel redunda en un menor riesgo de incendio, ya que tanto el combustible jet como el diésel son menos inflamables, puesto que su temperatura de ignición es más alta.

Finalmente, desde un punto de vista práctico, como vimos en la anterior entrega, dado que los motores diésel pueden utilizar combustible Jet-A, la disponibilidad de dicho combustible es mucho mayor en ciertas áreas geográficas, como Iberoamérica o África. Pero esto sólo nos afecta si tenemos pensado hacer viajes largos …

Rotax 912S (100 hp). Crédito: Zenith Aircraft Company.

Rotax 912S (100 hp). Crédito: Zenith Aircraft Company.

Desventajas

En el caso de los motores diésel, es bien sabido que son más pesados que los motores propulsado por Avgas proporcionando la misma potencia. Esto es así puesto que necesitan ser fabricado utilizando materiales que aporten las propiedades estructurales apropiadas dada la mayor relación de compresión. Además los motores diésel necesitan tener un mayor volumen de cilindro para generar una potencia comparable debido a que suelen obtener un menor valor máximo de revoluciones por minuto. Sin embargo, como se apuntó anteriormente, en vuelos más largos la reducción en el peso del combustible puede llegar a compensar el mayor peso del motor.

Las posibilidades de motorización son enormes: Motor de un Mercedes Smart (turbodiésel de 80 hp) en un CH701. Crédito: Zenith Aircraft Company.

Las posibilidades de motorización son enormes: Motor de un Mercedes Smart (turbodiésel de 80 hp) en un CH701. Crédito: Zenith Aircraft Company.

Por otra parte, los pilotos acostumbrados a volar con motores de pistón “tradicionales” suelen estar poco familiarizados con los procedimientos específicos de operación de los motores equipados con turbocompresor.

También desde un punto de vista práctico, es más que posible que los aeródromos y campos de vuelo pequeños no dispongan de combustible Jet-A. Quizás esta situación sea un poco mejor en Europa dada la creciente presión para eliminar el combustible Avgas. Aunque algunos motores también pueden llegar a utilizar combustible diesel de automóvil.

Conclusión

En líneas generales puede establecerse que los actuales motores diesel para la aviación han alcanzado un gran nivel de sofisticación técnica, ya que se trata de diseños relativamente nuevos. La mayoría de los motores que utilizan Avgas son normalmente aspirados, generalmente utilizan carburador y debe controlarse manualmente la mezcla aire/combustible. Por su parte, los motores diésel tienen turbocompresores, inyección electrónica de combustible y mezcla controlada por ordenador. Esto les proporciona un mejor rendimiento y eficiencia.

Las desventajas asociadas a su utilización, además del peso y generalmente mayor vibración, suelen tener su raíz en la logística y los costos de puesta en marcha. Así, por ejemplo, hay pocos mecánicos especializados en estas plantas de potencia.

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