Michel Gordillo termina con éxito su vuelta al mundo científica, el proyecto SkyPolaris

Arco de agua a Gordillo.

Con su espectacular llegada el pasado 15 de diciembre al aeropuerto de Madrid-Cuatro Vientos, en formación con los aviones de la Escuela Avanzada de Pilotos del Real Aero Club de España, Michel Gordillo termina así su vuelo científico de 76.400 km, consiguiendo también el récord de ser el primer piloto de la historia en realizar una vuelta al mundo por los polos en un avión monomotor de menos de 1.500 kg de peso.

A pesar de la mala meteorología inicial, ésta mejoró a medio día, lo que permitió a Michel Gordillo llegar desde el aeródromo de la Axarquía (Málaga), completando así esta espectacular aventura que nos recuerda a los Grandes Raids españoles de principios del siglo XX. Este viaje ha supuesto para el piloto un total de 76.400 km recorridos, y de ellos 32.183 sobre el mar, una hazaña para un monomotor.

Sobre las 12:30 del día 15 su avión de construcción amateur Van’s RV-8 se encontró con los Super Decathlon y Extra 200 del Real Aero Club de España, para hacer dos emotivas pasadas en formación sobre la pista del aeropuerto Cuatro Vientos, seguidos de una pasada de Gordillo en solitario en la que hizo ¡un tonel volado!

Gordillo con la prensa.

Después de las declaraciones a las televisiones y a la prensa a pie de avión se realizó una rueda de prensa, presentada por José Luís Olias presidente del Real Aero Club de España. Tras sus palabras tomó el micrófono Michel Gordillo que explicó lo que representa una vuelta al mundo disfrutando de los paisajes a baja altura (el avión no está presurizado, lo que le obliga a volar a unos 10.000 pies) donde ha podido reconocer todos los detalles de desiertos, selvas, el mar, ciudades y las zonas polares. También destacó la buena acogida en muchos países y el apoyo económico de Acciona, de la fundación Enaire o del Real Aero Club de España, así como el soporte del Ministerio de Asuntos Exteriores a través de sus embajadas en diversos países.

Y sobre la segunda etapa de la vuelta al mundo, destacó la buena respuesta del avión destacando el vuelo para atravesar la Antártida y sobrevolar el Polo Sur entre la base italiana Mario Zucchelli y la argentina Marambio. Un vuelo de 21 horas (4.500 km) que completó el 9 de noviembre, y que en sí mismo supone otro record, al ser el primer sobrevuelo completo del Polo Sur de la historia. Michel tampoco olvida el vuelo entre Tasmania y la base italiana Mario Zucchelli, 17 horas sobre el mar en un monomotor, tras recibir una carta del organismo de salvamento marítimo australiano en el que decían a Michel que tenía que poder sobrevivir de 3 a 5 días en el mar antes de que pudieran llegar a rescatarle.

Luis Olias, Michel Gordillo y Ángel Luis Arias

Para terminar el acto, las palabras del director general de Enaire, Angel Luís Arias, donde destacó la gesta del piloto español y de la etapa emblemática de la segunda parte del viaje, el sobrevuelo completo de la Antártida.

Ahora queda descansar, disfrutar de la familia y de su hazaña, y que los equipos científicos de la Universidad de Granada analicen todos los datos de las concentraciones de carbono negro atmosférico (hollín) en todas estas zonas remotas por las que ha volado para un mejor conocimiento del estado de la atmósfera a nivel mundial.

Acerca del proyecto científico SkyPolaris

El Instituto Interuniversitario de Investigación del Sistema Tierra en Andalucía y la Universidad de Granada, en colaboración con la firma Aerosol d.o.o., da soporte científico al vuelo que Michel Gordillo que ha hecho en un avión ligero alrededor del mundo. El avión está equipado con un mini-aethalómetro (A33-avio), capaz de medir en vuelo la concentración de hollín. Este dispositivo permite distinguir las fuentes del hollín, discriminando si se originó en la quema de combustibles fósiles o de biomasa. El vuelo ha permitido monitorizar el hollín en lugares remotos, y sobrevolará ambos polos en un intento de alcanzar un mejor conocimiento sobre este agente del calentamiento global.

El avión elegido para servir de plataforma científica es un avión Van’s RV-8 construido por el propio piloto, y especialmente adaptado para este proyecto. Ha sido optimizado para ser eficiente y ecológico, y permitió alcanzar los lugares más remotos del planeta gracias a su autonomía de 26 horas, y alcance de 6.250 Km. Además, está dotado de todos los equipos necesarios para el vuelo y la navegación, así como para la supervivencia marítima y polar.

De acuerdo a los resultados científicos, el Calentamiento Global que experimenta el planeta desde el inicio de la era industrial está originado en la actividad humana. En especial los gases de efecto invernadero, entre los que destaca el dióxido de carbono, que producen un calentamiento paulatino, parcialmente contrarrestado por las emisiones de pequeñas partículas que componen el denominado aerosol atmosférico. Estas partículas, que son emitidas por la naturaleza pero también por la actividad humana, reflejan la radiación solar hacia el espacio y compensan parcialmente el aumento del efecto invernadero. No obstante, entre las emisiones de partículas antropogénicas se incluye el hollín, también denominado carbono negro, producido en procesos de combustión incompleta, que absorbe intensamente la radiación solar y produce un efecto de calentamiento atmosférico.

De este modo este aerosol antropogénico suma su efecto de calentamiento planetario al de los gases de efecto invernadero. Las investigaciones científicas lo señalan como el segundo componente atmosférico más importante en el calentamiento global, con una contribución que puede alcanzar entre el 20 y el 40%, con una gran heterogeneidad espacial. Este aerosol puede transportarse a grandes distancias dado su carácter inerte, produciendo sus efectos de calentamiento muy lejos de su lugar de emisión.  Las zonas polares son especialmente vulnerables a los efectos del hollín, ya que su deposición sobre las superficies cubiertas de hielo y nieve oscurece estas superficies altamente reflectantes, contribuyendo a un aumento de la absorción solar, su mayor calentamiento, y de este modo a la fusión de las mismas.

Michel Gordillo el día 15 de diciembre de 2016.

Acerca de Miguel Ángel Gordillo

Miguel Ángel Gordillo, que nació en Camerún en 1956, se interesó por la aviación con apenas siete años de la mano de Le modèle reduit d’avion: una revista de aeromodelismo que descubrió mientras vivía con sus padres en Camerún. Su padre se llamaba Joaquín y había llegado a África de la mano de las milicias coloniales, que lo destinaron en 1945 a Guinea Ecuatorial. Al terminar el servicio militar, se mudó a Camerún.

Camerún era todavía una colonia francesa, pero todo estaba a punto de cambiar. La independencia disparó la violencia contra los blancos y la familia se mudó primero a Cannes y luego a Madrid. El primer avión en el que voló Gordillo fue uno de Iberia: de Malabo a Madrid para hacer la primera comunión. Unos años después, se subió a una avioneta en un aeródromo, y empezó a frecuentar la escuela de aeromodelismo y las exhibiciones de la patrulla acrobática, donde le fue llegando la pasión por volar.

Se graduó como piloto militar en 1979. Durante siete años voló en la patrulla marítima del Ejército del Aire (P-3 Orión), y concluyó su servicio con unos meses en el llamado “Escuadrón del Rey”, donde volaba el Falcon 20, transportando ministros del gobierno y miembros de la Casa Real.

A Gordillo le tocó elegir entre ascender en el escalafón del Ejército del Aire, dejando de volar, o aceptar un empleo en Iberia. Optó por la segunda opción porque le permitía seguir volando, renunciando así a la carrera militar. Gordillo hizo vuelos comerciales de corto y largo recorrido.

En 1998 inició su primera aventura “Vuelo hacia el Amanecer” para realizar un viaje a través de Europa y Asia para alcanzar Norteamérica. El viaje terminó en Oshkosh (EEUU) en la feria más importante de la aviación amateur y experimental. En este viaje recorrió 29.720 km en 222:04 horas (53 días) con un Kitfox IV. Y su siguiente aventura fue su primera vuelta al mundo en 2001, con el patrocinio de Iberia y apoyo del Ejército del Aire, con el objetivo de conmemorar el 75 aniversario de los grandes vuelos de la Aviación Española. En este viaje recorrió 38.412 km en 171:51 horas de vuelo (44 días), a los mandos de un MCR01. Este viaje ya supuso el record de una vuelta al globo en un avión monomotor, y con solo 6,6 metros de envergadura.

En el año 2006 termina su carrera como piloto comercial, prejubilándose a los 58 años de edad. Y fue en esos años cuando inició la construcción de su tercer avión experimental, el actual Van’s RV-8, pensando ya en esta segunda vuelta al mundo, esta vez atravesando los Polos.