Segundo avión solar “Solar Impulse”

celdas_solares_en_las_alas_del_Solar_Impulse_Credito_Solar_ImpulseEl equipo de Solar Impulse prepara una nueva vuelta al mundo por etapas en el año 2015.

En un hangar en la base aérea de Dübendorf, cerca de Zúrich, la construcción del HB- SIB está muy avanzada. El ala está en la fase de montaje final. Con 72 metros de ala, completamente rediseñada, a pesar de ser  más grande que la del primer Solar Impulse, el HB-SIA, el peso se ha reducido gracias al uso de fibra de carbono de última generación (pesa 25 g/m2, incluida la resina).

El extradós está cubierto con células fotovoltaicas. Su espesor se limita a 135 micras. Con su alto rendimiento, 22 % , estas células suministrarán a las baterías con una densidad de energía de 260 Wh/kg .

El fuselaje delantero se realizará en breve. Su estructura será cubierta con espuma, desarrollada por Bayer, capaz de funcionar como aislante térmico y adoptar la forma aerodinámica deseada. La cabina es también más grande (4,5 m3) y permitirá a los pilotos -sucesivamente Bertrand Piccard y André Borschberg- enfrentarse a los vuelos transoceánicos con mayor comodidad, que a la velocidad moderada del Solar Impulse, van a tomar de tres a cinco días. La columna de mandos se ha movido hacia adelante, liberando así espacio para las piernas y permitiendo que el piloto puede moverse mejor para evitar el entumecimiento. En caso de emergencia, se puede evacuar la cabina mediante la eliminación de un panel lateral.

Respecto del panel, la palanca de mando de los cuatro motores eléctricos está a la izquierda. La instrumentación es más completa que en el HB-SIA y cuenta con más espacio dedicado a la pantalla de la navegación. Además, los ingenieros han introducido un nuevo sistema de redundancia. El sistema SAS original aumentó la estabilidad (una especie de piloto automático simplificado) y puede controlar el avión en sus tres ejes. Pero ahora, un nuevo nivel de monitorización y alerta, llamado MAS, supervisa al piloto, al avión … y al SAS. En caso de desviación significativa de los parámetros nominales, el MAS alertará al conductor a tiempo.

Respecto de la logística a bordo, la comida ocupa más espacio que en el HB -SIA. El agua se recicla. Los pilotos podrán comer la comida de su elección, siempre que haya sido aprobada desde el punto de vista nutritivo y digestivo por el médico del equipo. Para las fases de vuelo a gran altura se inlcuirá un OBOGS, un generador de oxígeno diseñado por Air Liquide, basado en los que se encuentran en los aviones de combate, pero utilizando un compresor eléctrico.

La gestión del sueño es uno de los mayores desafíos que enfrenta el equipo de Solar Impulse. La idea es hacer una docena de siestas de 20 minutos cada una durante un período de 24 horas. Lo complicado es conseguir las “entradas y salidas” de estos períodos. Bertrand Piccard pretende utilizar su conocimiento de las técnicas de hipnosis. Respecto de las píldores, han sido descartadas por el equipo médico, aunque el equipo de a bordo contará con tabletas de cafeína reservadas para emergencias.

Del 17 al 20 de diciembre Bertrand Piccard probará estas técnicas en un vuelo virtual de 72 horas en un simulador de misión instalado en Dübendorf, dotado de sensores que realizarán electrocardiogramas y electroencefalogramas de forma contínua. Podéis seguir en vivo el vuelo virtual de 72 horas en este streaming:

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